MANADAS DE MANADAS

        Intentemos reconstruir los hechos. Una muchacha de 18 años provoca a cinco tipos adultos y los obliga a follársela en grupo (en manada) y, presa de si incontenible lujuria y de su locura por el jolgorio, les obliga a repetir. Cualquiera de estos tipos podría duplicarla en peso, pero la muy zorra no se opone ni intenta reducirles y consiente complacida, porque ¡qué mujer no suspira por ser follada por cinco salvajes a la vez!

       Una sentencia ha venido a juzgar los hechos, incluso con uno de los jueces pidiendo la absolución de las acémilas practicantes del inocente jolgorio. ¡La fiesta es la fiesta! La sentencia ha tenido una fuerte respuesta en muchos ámbitos… En la calle, en España y en el extranjero. El Consejo General del Poder Judicial (no diremos la célebre errata de “Consejo General del Joder Judicial”), fiel a su tradición, no sabe no contesta, salvo para hacer gala del más zafio y ruin espíritu de Cuerpo.

       La profunda humanidad de los jueces y sus sólidos conocimiento jurídicos han sabido conciliar el derecho de los hombres a usar a la mujer como les venga en gana con la obligación de la mujer de complacer a los hombres incluso con riesgo de su vida. Sabido es que a las tías les va la marcha, salvo a las madres, las esposas y las hermanas de los amantes de esta sentencia (de sus hijas hablaremos luego), por supuesto.
       Naturalmente, al juez partidario de la absolución no se le puede inhabilitar, ni siquiera darle unas amistosas palmaditas en el hombro para decirle: te has pasado. Hay que respetar escrupulosamente la independencia judicial que, sin duda, es el valor más importante de una justicia seria. Pero claro, salvo que se intente indagar a un banquero en dudosas andanzas; el juez Elpidio fue despedido de forma fulminante por intentarlo.
       En cuanto a esos tipos que se ponen tan seriecitos para defender la absolución o la semi-absolución, es evidente que no son conscientes de sus patologías, por más que traten de enmascarar este hecho con floridos tecnicismos legales (¡lástima que no los suelten en latín!) Llegados a este punto es inevitable echar de menos el libro con la antología de las sentencias ‘curiosas’ sobre maltratos o asesinatos de mujeres.
       Como en cualquier otra profesión, cabe suponer que también entre los jueces quizá pueda haber enfermos o canallas, a los que jaleen organizaciones gremiales o palmeros igual de enfermos o canallas y, desde luego, admitiendo ante todo que no puede haber inhabilitaciones (Repito, salvo que se trate de salvar el culo a algún banquero)
      En fin, todo es maravilloso y, lógicamente, espero que los partidarios de esta sentencia (y sobre todo del tipo que pedía la absolución) estén esperando ilusionados a que sus hijas sean folladas por cinco berracos salidos, dentro de la fiesta y el jolgorio. ¡Qué gozada, cinco polvazos a la vez! Que me perdonen esos respetasentencias, pero yo me alegraré por esas criaturas de que no se cumpla esa intensa aspiración de sus progenitores.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s